domingo, 13 de febrero de 2011

Domingo Alberto Rangel


HACIA UN plan serio de desarrollo agrícola

Los récords de importación en el campo por desgracia, no parecen ser accidentales ni fortuitos. El país no dependerá por uno o varios años de las importaciones para satisfacer su demanda de alimentos y materias primas agrícolas. No estamos frente a un colapso repentino y fugaz de la producción agropecuaria que pasados dos o tres años, al tornar las cosas sobre su sendero regular, restablecerá una producción suficiente para atender el mercado interno.

La desaparición de la agricultura y de la ganadería es la culminación desgraciada de un proceso iniciado por los menos diez años atrás. Para 1998, cuando la banda presidencial pasó del doctor Caldera al comandante Chávez, las importaciones eran minoritarias todavía en la jerarquía abastecedora. Los diez años del régimen militar que se extienden de 1999 a 2009, testimonian una caída paulatina de la producción interna que pone las importaciones en más del 90%.


Los episodios pertinaces que van sucediéndose año tras año, evidencian siempre una tendencia de fondo hacia la quiebra si son negativos o hacia el auto-abastecimiento si son positivos. La caída gradual persistente de la producción agrícola y el auge de las importaciones en la década más reciente, nos sugiere una bancarrota ya definitiva de la agricultura.

Otros signos concurren a certificar la desaparición de la agricultura y de la ganadería en la faz del país. Las fincas expropiadas, más de dos mil según fuentes periodísticas, han pasado a esa reserva de terrenos donde ya no se siembra nada y entonces sólo son utilizadas para la parranda semanal de la burocracia de cada Estado. El jefe de la Guarnición Militar, el jefe del comando de la Guarida Nacional, los jefes de los partidos oficialistas se reúnen los sábados en los latifundios expropiados a jugar bolas criollas, a paladear el líquido que elaboran los obreros de Lorenzo Mendoza y a beber scotch de 18 años.


Las expropiaciones decretadas por el Gobierno tienen todas las características que distinguen a estos actos en los regímenes fascistas. Hay una diferencia tajante, neta y abrupta que diferencia las expropiaciones acordadas por un régimen socialista y aquellas que decreta un régimen fascista. Las que decreta un régimen socialista se acuerdan como culminación de un proceso de masas en que los trabajadores, enfrentados a los dueños de la tierra, reclaman, hacen inevitable o plantean la expropiación de predio.

Si el conflicto no se plantea con los trabajadores a propósito de una discusión del contrato de trabajo, deriva entonces a un diferendo sobre el uso más racional de la tierra, siempre media un conflicto colectivo el cual, como el rey romano que cortó el nudo gordiano, la potencia del Estado corta de un tajo el nudo que paraliza al fundo. Los regímenes fascistas por el contrario, toman y expropian tierras de vocación agrícola sin que haya un conflicto planteado. Y una vez expropiado un predio lo asignan a productores organizados lo cual sólo provoca una especie de rotación entre entes privados de la propiedad de la tierra. No hay progreso social alguno.


Tal vez estemos soñando. Aquí nadie tiene interés en las tierras para ponerlas a producir. Las fincas interesan en la Venezuela de hoy para fines de veraneo o de parranda, para centros vacacionales o para clubs campestres, las tierras agrícolas del país están ahora un poco al Occidente de los campesinos de Colombia que siembran las cosechas que luego venderán en nuestro país. Es rarísima una adquisición de tierras para sembrar o producir, diciéndolo en lenguaje más lato.


Tenemos que pensar con seriedad cual es la agricultura compatible con el tipo de sociedad que tenemos. Situarnos sobre la realidad estricta y precia. No deberíamos seguir despilfarrando capitales en préstamos destinados a unos señores o a unas empresas cooperativas o empresas mixtas que reciben una cantidad de dinero, siembran unas hectáreas para impresionar y abandonan luego la finca, devolviendo al Estado las tierras y llevándose en las uñas unos cuantos millones de bolívares.


Aquí se saben ya las tres preguntas clásicas sobre los sistemas de producción. ¿Qué producir, cómo producir y cuando producir. Aquí habría que producir en el campo sólo productos de huerta en principio. Las hortalizas y legumbres que requieran las ciudades producirlas en lo posible en la periferia de las mismas urbes. Y algunas cosechas de cereales como maíz y arroz, producirlas en los centros ya probados tales como Calabozo, Acarigua, Guanare, Valle de la Pascua y Altagracia de Orituco. La ganadería reservarla al sur del Lago de Maracaibo y algunas zonas de los Llanos Orientales. Sería a grosso modo la distribución, en principio, de las zonas agrícolas.

Y decretar, fuera de los artículos protegidos la más amplia libertad de importación. Las cuotas, las contingencias, etc., sólo han servido para enriquecer moscas de aprovechadores. Lo peor con esas roscas es que no aprovechan siquiera a la acumulación del capital nacional porque los aprovechadores, según se presume, cambian sus ganancias en moneda por dólares de los Estados Unidos y consignan sus haberes en los bancos del Caribe o de Suiza donde las cuentas numeradas son una garantía inexpugnable.
10/02/2011 - Fernando Parrilla. INSTITUTO JUAN DE MARIANA.
¿Cómo conseguir el acceso universal a la salud?

Ana Grabiela Rojas publica un interesante reportaje en El País sobre un hospital privado 'low cost', situado en la India, donde se opera a cientos de personas de patologías del corazón por apenas 1.400 euros o, en muchos casos, de forma gratuita.

Tal como se explica en el reportaje, su secreto es sencillo: utilizar la economía de escala para abaratar los costes al máximo. O dicho de otra manera: aprovechando la gran cantidad de pacientes a los que operan (30 al día venidos de todos los rincones de la India e incluso de otros países de Asia y África), pueden permitirse tener personal muy especializado que cobra por jornada de trabajo, y no por operación.

Gracias a ello, muchas personas, para las que un coste más alto no permitiría acceder a este tipo de intervenciones, pueden mejorar e incluso salvar su vida. Todo ello sin renunciar a unos suculentos beneficios que permiten al hospital mejorar la calidad del servicio y planear expandirse con nuevos hospitales en la India.

Pese a ser un negocio privado que da beneficios, Devi Shetty (fundador del hospital) hace un declaración bastante curiosa: "El cuidado de la salud debe ser separado de la posición económica, es una cosa de dignidad. El acceso universal a la salud debería ser el objetivo de toda la civilización".

Y digo que es curiosa porque mucha gente piensa que tan noble declaración solo podría ser pronunciada por un defensor de un sistema público de sanidad, donde el beneficio esté supeditado al bienestar del paciente y el coste sea soportado por la sociedad.

Que la pronuncie el fundador de un hospital privado diseñado para abaratar costes y dar beneficios debe ser desconcertante para quien piense así, pero no tienen nada más que razonar durante unos minutos para salir de su desconcierto.

Y es que, por mucho que nos parezca mal, la sanidad tiene un coste; los médicos, las enfermeras y demás personal necesario para dar servicio tienen que cobrar un sueldo; hay que pagar a los proveedores de los materiales que se utilizan, la energía que se consume y los medicamentos que se dispensan.

Todos estos recursos son escasos, por lo tanto, tienen un valor que ha de ser satisfecho para poder hacerse con ellos.

El Estado puede asumir el coste de todos estos recursos siempre y cuando se pueda gravar a los ciudadanos con los suficientes impuestos como para sufragarlos, pero el problema de esta práctica es que se desincentiva la reducción de costes, ya que el usuario pierde la opción de comparar precios al haber un único proveedor del servicio (al que ya ha pagado por la fuerza). Asimismo, se ralentiza la innovación, ya que los cambios en cualquier administración centralizada son difíciles de realizar. Aun así, si la sociedad es lo suficientemente rica como para soportar estos inconvenientes, el sistema universal público puede sobrevivir durante cierto tiempo.

En cambio, en países como la India no se pueden permitir despilfarrar el dinero de sus ciudadanos en este tipo de sistemas, simplemente porque no tienen el dinero necesario para mantenerlo. Por lo tanto, cualquier persona sensata que quiera extender la sanidad a capas deprimidas de la sociedad tiene un único camino: abaratar los costes de tal manera que sea accesible a la mayor parte de la población (que los pacientes puedan pagar el tratamiento y que la sociedad pueda asumir pagárselo a los que no tienen recursos para ello).

Al fin y al cabo, ese es el camino que ha recorrido la humanidad para abastecerse de productos y servicios que hace apenas cien años estaban reservados a reyes; si podemos tener aire acondicionado en casa o viajar a casi cualquier punto del planeta, no es porque el Estado lo garantice con sistemas públicos, sino porque emprendedores como Devi Shetty han conseguido bajar el coste de estos servicios hasta tal punto que una mayoría de ciudadanos se los puede permitir.

Por lo tanto, para que la sanidad sea universal, dejemos que el mercado actué haciendo que los costes bajen. Un sistema digno es el que salva al mayor número de personas posible, no el que condena a la mayoría en nombre de la política.
7 de febrero de 2011

Por qué nadie protesta en La Habana


por Mary Anastasia O'Grady

Mary Anastasia O’Grady es editora de la columna de las Américas del Wall Street Journal.

Los acontecimientos de los últimos 10 días de Egipto me hicieron acordar de Cuba. ¿Por qué una rebelión similar contra cinco décadas de represión sigue pareciendo un sueño lejano? Parte de la respuesta es la relación entre los hermanos Castro, Fidel y Raúl, y los generales. El resto se explica por el modelo significativamente más represivo del régimen de la isla. En el arte de las dictaduras, Hosni Mubarak no les llega ni al talón a los Castro.

Que tantos egipcios hayan levantado sus voces en la plaza Tahrir es un testimonio del anhelo universal por la libertad. Pero es un error ignorar el rol clave que juegan los militares. Apostaría a que cuando se escriba la historia del levantamiento, sabremos que los altos mandos de las fuerzas armadas no aprobaban el plan del presidente de designar a su hijo como candidato en la próxima elección.


Castro compró la lealtad de la policía secreta y las fuerzas armadas al cederles el control de los tres sectores más rentables de la economía: las ventas minoristas, el turismo y los servicios. Los militares cubanos reciben cientos de millones de dólares al año. Si el sistema colapsa, también lo hacen esos ingresos. Los militares egipcios también son propietarios de empresas, claro está, pero no dependen de una economía enteramente en manos del Estado. Y como beneficiario de una significativa ayuda y capacitación de EE.UU. durante muchos años, las fuerzas armadas egipcias han cultivado una cultura de profesionalismo y de compromiso con el país por encima de cualquier individuo.

En Cuba no hay partidos políticos de oposición ni medios de comunicación que no pertenezcan al gobierno: brigadas de respuesta rápida aseguran que se acate la línea del partido. No se puede viajar fuera del país sin la autorización del gobierno. Los disidentes pacíficos con capacidad de liderazgo que no se quiebran son exiliados o asesinados.

La diferencia más impactante entre Cuba y Egipto es el acceso a Internet. En un informe elaborado por Freedom House en marzo de 2009 sobre Internet y la censura a los medios digitales en todo el mundo, Egipto ocupó el puesto 45 (de un total de 100 países), un poco por debajo de Turquía, pero por encima de Rusia. A Cuba le correspondió el lugar 90, con una censura mayor a la de Irán, China y Túnez. Mientras tanto, el servicio de telefonía celular en Cuba es demasiado caro para la mayoría de la población.

Sin embargo, la tecnología de alguna manera se filtra en Cuba. Cuando Fidel acabó con la vida del prisionero de conciencia Pedro Boitel en 1972 al negarle agua durante una huelga de hambre, el mundo apenas lo notó. En contraste, las noticias sobre la muerte a manos del régimen del prisionero de conciencia Orlando Zapata Tamayo en 2010 llegó a Internet casi inmediatamente y fue objeto de una condena mundial. La dictadura militar no pudo contener la publicidad negativa.

De manera similar, cuando las Damas de Blanco, un grupo de esposas, hermanas y madres de prisioneros políticos, fueron atacadas por la policía el año pasado cuando caminaban pacíficamente por La Habana, las imágenes fueron capturadas por teléfonos celulares e inmediatamente aparecieron en la red. Fue otro desastre de relaciones públicas para los hermanos Castro y sus amigos como el presidente mexicano Felipe Calderón y el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.

La presión internacional inducida por la tecnología está haciendo que el régimen se muestre más renuente a aplastar a sus críticos con los métodos tradicionales. En una entrevista del 27 de enero con el diario argentino Ámbito Financiero, la internacionalmente reconocida bloguera Yoani Sánchez dijo que el "estilo" de la represión del gobierno ha pasado de los arrestos agresivos y las largas condenas a los intentos focalizados de difamación y aislamiento. Agregó que la policía uniformada "fue distanciándose del tema político, no por órdenes de arriba, sino porque no quieren quedar asociados con la represión". Ahora, aseveró, la intimidación y los arrestos arbitrarios son realizados fundamentalmente por la policía secreta con indumentaria civil.

Un poco más de espacio ha envalentonado a la población. Sánchez manifestó en la entrevista que es "optimista respecto del proceso lento e irreversible en el interior de los cubanos, en el que la crítica ciudadana irá en aumento, habrá menos miedo, sentirán que la máscara es cada vez más innecesaria y que ya no se traduce en privilegios y subsidios".

La semana pasada se filtró en Internet un video de un seminario militar cubano respecto a cómo combatir la tecnología. Las imágenes muestran la preocupación de la dictadura con la web. El instructor advierte sobre los peligros que representan los jóvenes con un discurso atractivo que comparten información a través de la tecnología y que intentan organizarse. El "chat" en tiempo real, Twitter y la aparición de jóvenes líderes en el ciberespacio —llamado un "campo de batalla permanente"— son peligros descritos durante la charla de una hora de duración. El instructor también comparte sus preocupaciones respecto a los programas del gobierno de EE.UU. que intentan aumentar el acceso a Internet al margen de los canales oficiales en la isla.

El viernes, el régimen brindó una nueva muestra de su paranoia al acusar de espionaje a Alan Gross, el contratista de la Agencia para el Desarrollo Internacional de EE.UU. Gross ha estado en la cárcel durante 14 meses por dar a los judíos cubanos equipos de computadoras para que se puedan conectar con la diáspora judía.

A pesar de un acceso muy limitado, los cubanos ya están recurriendo a Internet para compartir lo que hasta ahora habían mantenido en su cabeza: pensamientos contrarrevolucionarios. Si se extienden, incluso los bien alimentados militares no podrán salvar al régimen. Por ahora, sin embargo, los cubanos solamente pueden soñar con la libertad que los egipcios disfrutan mientras dan a conocer su descontento.

Este artículo fue publicado originalmente en The Wall Street Journal (EE.UU.) el 7 de febrero de 2011.


Este artículo ha sido reproducido con el permiso del Wall Street Journal © 2011
Dow Jones & Company, Inc.
Todos los derechos reservados.

jueves, 10 de febrero de 2011

Ciudad El Tigre, febrero de 2011
Ronny Padrón.
Democracia Cristiana Hoy.

¿Resistencia, coexistencia o simple colaboración?

En los actuales momentos, visto su accionar, la Mesa de la Unidad Democrática, único vocero legítimo a la fecha de las fuerzas demócratas en Venezuela, se debate en torno a lo que deberá ser en lo adelante su postura, como órgano de concertación frente a la tiranía socialista de Hugo Chávez.

Como es lógico y natural, hacen vida en su seno, sectores que abogan por un apoyo más comprometido con luchas como la librada actualmente por los patriotas Biagio Pillieri y Alejandro Peña Esclusa, sometidos a procesos judiciales bajo la égida del socialismo gobernante, sin posibilidad alguna de juicio conforme a derecho, salvo que fueren capaces de inspirar una protesta popular, lo bastante para imponerle al régimen gobernante un cumplimiento cabal de su función jurisdiccional.

Pillieri, recién electo diputado nacional por el Estado Yaracuy, víctima de un ¨tercer¨ juicio penal, cuando los dos anteriores le declaraban inocente, decidió encadenarse al balcón de su residencia, antes que continuar participando del ¨circo judicial¨ al que nos tiene acostumbrados el socialismo en gobierno, proclamando entonces su derecho a la "…resistencia cívica, pacífica, democrática, pero firme", derecho éste que como bien lo afirma, está consagrado no solo en nuestra Carta Magna sino además en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Similar realidad, pero en distinto contexto es la que vive desde hace más de 6 meses, el ingeniero Alejandro Peña Esclusa. Igualmente prisionero político, a contracorriente del vigente ordenamiento jurídico penal, se le pretende juzgar maliciosamente bajo el único fundamento de un acta policial, cuyo contenido refiere a un testigo sin declaración en el respectivo expediente judicial. Desde hace unos cuantos días, decidió también resistir conforme a la Constitución, específicamente lo preceptuado en su artículo 333: ¨Esta Constitución no perderá su vigencia si dejare de observarse por acto de fuerza o porque fuere derogada por cualquier otro medio distinto al previsto en ella¨; ello aún estando en prisión. Sostienen ambos, la necesidad de restaurar la constitucionalidad democrática resistiendo en la praxis ante la arbitrariedad de un Estado socialista que hoy los hace sus víctimas.

Pero a diferencia de los tantos procesos judiciales, violatorios a la Carta Magna y a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, bajo el socialismo en gobierno, en esta ocasión las víctimas son dos dirigentes políticos que sí han sabido asumir el rol que les corresponde en esta etapa de la historia, negándose a todo riesgo y evento, a cohonestar el mantenimiento de una fachada democrática, activo político de gran valía para toda tiranía en este siglo XXI, y optaron en su lugar por darle la preeminencia a la resistencia democrática activa.

Por otro lado, un sector de la MUD, aún mayoritario en su escala dirigencial, continúa imponiendo la tesis de una ¨coexistencia pacífica¨ ante un régimen político que entienden es inconstitucional, sin embargo, valiéndose de la precitada necesidad por una democrática fachada, lo toleran, en la medida que les permita desarrollar una ruta electoral como vía única para la referida restauración constitucional. Con el agravante, que tal tolerancia implica en la praxis, la connivencia política con absolutamente todos los ilícitos, crímenes y atropellos de la tiranía, siempre que no les impidan la tan publicitada vía electoral.

Ambas tendencias, tan escuetamente perfiladas acá, fundamentan sus muy particulares posturas bajo argumentos de un calibre político indudable, sin embargo, está visto que solo el éxito de alcanzar el retorno a la constitucionalidad, determinará la pertinencia de uno u otro camino. Mientras ello acontece, ninguna podrá librarse de esa natural sospecha de favorecer al colaboracionismo, haciendo la salvedad que quienes resisten activamente, incluso desde prisión, nunca podrán hacerlo entre ¨pautas comerciales¨ ni gozando de vacación. ORA y LABORA.
caballeropercival@hotmail.com

domingo, 6 de febrero de 2011

¿QUÉ HEMOS APRENDIDO?
Aníbal Romero
(El Nacional)

Caracas, 02.02.2011

El actual curso histórico de Venezuela puede interpretarse desde diversas perspectivas. De un lado, la revolución podría ser vista como el punto culminante del populismo sustentado en el petróleo. Es evidente que ciertas hondas y torcidas tendencias de la historia venezolana estos pasados ochenta años, que han transformado al país en lo que Rómulo Betancourt denominó “una factoría petrolera”, no han hecho sino profundizarse bajo el socialismo del siglo XXI.

De otro lado, el proceso presente puede verse como un rumbo de ruina nacional, debido a su impacto en la conversión de millones de venezolanos adicionales en dependientes menesterosos del Estado petrolero.

Otro ángulo interpretativo, que no excluye el resto pero les añade interrogantes, enfocaría el camino que ahora sigue el país bajo la lupa del aprendizaje político. Siguiendo a Karl Deutsch, tal aprendizaje puede ser creativo o patológico. En el primer caso, una sociedad sometida a severos desafíos cambia las prácticas que la llevaron al fracaso y modifica su ruta en dirección positiva. Ejemplos de ello serían Alemania y Japón luego de la Segunda Guerra Mundial y China después de las reformas capitalistas.

El aprendizaje patológico, al contrario, conduce a la radicalización de los errores que en primer término empujaron al fracaso, agravándolos en lugar de enmendarlos. El despotismo ruso lo ilustra con claridad.


La Venezuela revolucionaria constituye, me parece, un ejemplo de aprendizaje patológico, pues en vez de significar un cambio en la línea esencial de evolución económica del país, se muestra más bien como un movimiento suicida hacia la profundización de nuestra dependencia del petróleo, cuyo peso, sumado al delirio marxista, asfixia las demás actividades productivas,radicalizando la ya aguda vulnerabilidad de una sociedad que importa de otros sitios todo lo que consume.


Sin embargo, hay que admitir que la prédica persistente del Presidente de la República a favor de su sueño socialista ha tenido resultados. Como señala el politólogo John Magdaleno, Hugo Chávez “ha movido el centro político venezolano hacia la izquierda”. A pesar de la ruina que suscita el socialismo del siglo XXI, la oposición democrática no sólo se ha mostrado incapaz de combatirlo en el plano de las ideas, sino que pretende competir en igual terreno, tarea tan estéril como dañina.


Ante la ofensiva ideológica de la revolución no pocos dirigentes de oposición se proclaman “de izquierda”, de “izquierda moderada” o “socialistas democráticos”. No contentos con ello algunos sostienen que son “los verdaderos socialistas”, sin percatarse de que no solamente le hacen así parte del trabajo a Hugo Chávez, sino que de paso ponen de manifiesto la victoria del caudillo en el plano de las ideas.


Lo único positivo que podría surgir del delirio marxista en Venezuela sería una crucial derrota de la mentalidad socialista, con base en el patente fracaso de la revolución. No obstante la oposición venezolana, atemorizada por la arremetida de Chávez y paralizada por la cultura de izquierda, apenas atina a competir en el nivel de la demagogia asistencialista, no se atreve a proponer un mensaje distinto y se aferra a los sueños petroleros de siempre. Quieren socialismo pero del “bueno”, del “puro”, de ese que no existe en parte alguna pero que sobrevive como quimera en la mentalidad de idealistas extraviados.


De allí que lo que podría traducirse en proceso de aprendizaje creativo se esté convirtiendo, más bien, en otra etapa de aprendizaje patológico para los venezolanos.
Los amos del universo: conozca a los hombres mejor pagados del mundo
Redacción

BBC Mundo



Músculo financiero: con astucia y conocimiento, con los hedge funds se hace mucho dinero.


Hay gente en este mundo a la que el salario de un banquero le parece nada más que monedas.

Personas que ni siquiera considerarían levantarse de la cama por los US$13 millones que Goldman Sachs le pagó el año pasado a su jefe, Lloyd Blankfein.

Y es que ese "insignificante" paquete equivale a únicamente a unos pocos días de trabajo de algunos ejecutivos del mundo financiero increíblemente bien remunerados.

Si los banqueros viven en otro planeta, dice John Purcell, un cazador de talentos que reside en Londres, "estos tipos viven en su propio universo".

¿Cuántos? ¿Quiénes?

Pero, ¿cuánto ganan estos sujetos, que son casi exclusivamente hombres?

Como explica Richard Anderson, corresponsal de Economía de la BBC, a la cabeza de la tabla estamos hablando de unos US$4.000 millones. Sí: cuatro mil millones de dólares.


Las ganancias de algunos de los gerentes llegan a miles de millones de dólares anuales.
Esto incluye, por supuesto, bonos y comisiones, además de salarios. De hecho, su salario es sólo una mínima parte de lo que ganan.

¿Y quiénes son? Son gerentes de fondos de protección, (mejor conocidos por su nombre en inglés, hedge funds), es decir, inversionistas que compran y venden instrumentos financieros con el objetivo declarado de hacer dinero para sus clientes, y para ellos.

Averiguar más sobre ellos es tremendamente difícil.

"Son un grupo bastante privado", explica Purcell, "en gran medida por lo mucho que ganan. Mantienen en secreto la mayor parte de lo que hacen".

Pero descubrir cómo han llegado a hacer tanto dinero es más sencillo.

Mitos populares
Como explica Anderson, los fondos de inversión de riesgo son uno de los productos financieros menos comprendidos.

Tienen una mala reputación, en buena medida por culpa de algunos fracasos espectaculares, como Long Term Capital Management -que se derrumbó en 1998 y casi se lleva con él a Wall Street- y Amarith Advisors, que perdió miles de millones de dólares durante unas pocas semanas en 2006, por malas inversiones en el sector del gas natural.

Muchos también han intentado responsabilizarlos -aunque sin éxito- por alguna de las prácticas riesgosas que desencadenaron la crisis financiera global.


Soros es uno de los administradores de hedge funds más exitosos.
Y es que como explica una fuente de la industria, el valor total de los hedge funds "apenas" asciende a aproximadamente US$1.5 billones, es decir "menos que los bienes registrados en libros de algunos bancos".

En otras palabras, los fondos de inversión de riesgo no son las bestias arriesgadas de la mitología popular.

De hecho, la mayoría son todo lo contrario, pues buscan garantizar "retornos absolutos" –es decir, ganancias que superan las que generaría un banco- todos los años.

En otras palabras, están diseñados para ser de bajo riesgo.

Lo que los diferencia de otros fondos de inversión es la diversidad de instrumentos y estrategias que emplean.

Mientras los gerentes de fondos de inversión tradicionales compran acciones y bonos con la esperanza de que aumenten de valor, o negocian con derivativos financieros, sus contrapartes en los hedge funds pueden hacer mucho más.

Por ejemplo, pueden aprovechar los cambios en las tasas de cambio o interés, en las reestructuraciones de compañías o sus bancarrotas, o anomalías en el sistema de definición de precios de diferentes mercados.

Una de sus estrategias más importantes es el shorting, que consiste en tomar prestadas acciones para vender en el mercado con la esperanza de que bajen de valor y luego volverlas a comprar por poco precio. De esta manera, hacen dinero cuando los mercados caen.

Celebridades
Esa libertad en la inversión es lo que atrae a muchos administradores de inversión a los hegde funds. Eso, y la extraordinaria cantidad de dinero que los mejores pueden ganar.

Hay una diferencia crucial con los banqueros. Los administradores de los fondos reciben bonos solo cuando producen utilidades. Es decir, no hay premio al fracaso en esta industria competitiva.

Para los que no consiguen ganancias en sus negocios, en muchos casos no existe siquiera un salario fijo. Por esa razón, "muchos de estos administradores no hacen ningún dinero en absoluto", dice un conocedor del sector.

Del mismo modo, estos gerentes invariablemente tienen su propio dinero invertido en los fondos que administran, a diferencia de los banqueros que generalmente emplean dinero ajeno.

Es importante también tener en cuenta que los gerentes de hedge funds mejor pagados - los John Paulson y George Soros de la industria – son dueños de sus propias empresas.

Hay una diferencia crucial con los banqueros. Los administradores de los fondos reciben bonos solo cuando producen utilidades. Es decir, no hay premio al fracaso en esta industria competitiva.

En otras palabras, George Soros posee Soros Fund Management. Por el contrario, Lloyd Blankfein, no es el dueño de Goldman Sachs.

Y si bien es relativamente fácil de averiguar lo que el jefe de una empresa con acciones en bolsa posee, es mucho más difícil de descubrir lo que el dueño de una empresa privada se paga a sí mismo.

Los gestores individuales de hedge funds en realidad ganan una fracción de lo que ganan sus empleadores - en promedio US$4,9 millones en 2007, el último año del que hay cifras disponibles.

Aún así, es buen trabajo, si puedes conseguirlo.

De hecho, cuando se trata de comparaciones, los jefes de bancos están muy lejos de los ejecutivos mejor pagados de las empresas, incluso de las que cotizan en bolsa.

H. Lawrence Culp Jr., director del grupo tecnológico estadounidense Danaher, recibió US$141 millones en 2009, mientras que Larry Ellison, director del gigante Oracle, recibió US$130 millones, según la revista Forbes.

Ni siquiera las estrellas del deporte o los actores pueden acercarse a esas cifras: Tiger Woods, por ejemplo, ganó US$91 millones ese año, mientras que Johnny Depp embolsó US$75 millones.

Caritativos
Por más impresionantes que parezcan las sumas, resultan insignificantes en comparación con los paquetes de miles de millones de dólares que ganan los gestores de hedge funds del más alto rango.

Es importante no olvidar la gran cantidad de impuestos que pagan muchos de ellos –salvo los que tienen el dinero en paraísos fiscales.

Otros muchos también donan grandes sumas de dinero en concepto de beneficencia y se han convertido en reconocidos filántropos.

Carl Icahn, por ejemplo, que ganó US $ 1.300 millones en 2009, recientemente se sumó al grupo Giving Pledge, un club de multimillonarios que se han comprometido a donar grandes tajadas de su riqueza a obras de caridad.

Aún así, se mire como se mire, US$4.000 millones que es una gran cantidad. Lo que un hombre común ganaría durante muchas vidas.

LOS DUEÑOS DE HEDGE FUNDS MÁS RICOS DE 2009 (Fuente: AR Magazine)QUIÉN DÓNDE CUÁNTO GANÓ

David Tepper Appaloosa Management US$4.000 millones

George Soros
Soros Fund Management
US$3.300 millones
James Simons
Renaissance Technologies US$2.500 millones

John Paulson Paulson & Co. US$2.300 millones

Steve Cohen SAC Capital Advisers US$1.400 millones

Carl Icahn Icahn Capital US$1.300 millones

Edward Lampert
ESL Investments US$1.300 millones

Ken Griffin Citadel Investment Group
US$900 millones
John Arnold
Centaurus Advisors
US$900 millones

Phillip Falcone
Harbinger Capital Partners
US$825 millones

jueves, 3 de febrero de 2011

Ciudad El Tigre, sábado 29 de enero de 2011
Ronny Padrón.
Democracia Cristiana Hoy.

Aló, MUD: ahora le hablan desde Egipto.

Porque es un hecho, nada será igual en esa otra nación del norte africano, permanezca o no en el poder, ese otro tirano, el aviador militar Hosni Mubarak, igualmente llamado por la hipocresía nacional e internacional ¨Presidente¨.

Presidente, le decían hasta hace 15 días al de Túnez, el oficial militar Zine El Abidine Ben Ali, escondido hoy en la Monarquía saudita. Por cierto, con ese título también denominan a Robert Mugabe, un socialista, gobernante de la República de Zimbabue durante los últimos 30 años, casi tantos como el prenombrado egipcio, y de iguales tratativas para mantenerse en el poder, a saber: mentiras, fraudes y violencia. ¿Les resulta familiar el relato?

A cualquier venezolano demócrata sí le resultará familiar, pero cada uno tendrá su particular manera de reaccionar, en el marco de nuestra actualidad. Así como hay quienes expresamos verbalmente o por escrito, repudio ante el régimen del teniente coronel Hugo Chávez, eso en los limitados escenarios que nos toca trasegar, otros como el patriota Alejandro Peña Esclusa llegan a exponer hasta la vida por el logro de la restauración constitucional, prueba de ello su actual prisión política que supera ya los 6 meses, tiempo que en modo alguno quebranta su voluntad, en pro de la libertad y la prosperidad nacional, causa ésta que bien sabe le trasciende.

Ahora bien, hay quienes a diferencia de los anteriores, hacen tan poco en favor de la constitucionalidad perdida, considerando como fuere su mucha capacidad para contribuir al logro del objetivo, que nos dan pie para pensar en por lo menos una grave negligencia, algo que en política resulta mucho peor. Creo es, por ejemplo, el caso actual de la MUD.

Formalmente iniciada el 08 de junio de 2.009, mediante un documento, denominado: ¨COMPROMISO Y CONVOCATORIA A LA UNIDAD DEMOCRÁTICA ¨, leído públicamente durante la instalación de lo que hoy se conoce como Mesa de la Unidad Democrática; este órgano político de concertación para los variados factores demócratas del país, a contracorriente del compromiso asumido en ese escrito, degrada hoy al gris papel de soporte técnico para unos parlamentarios demócratas que electos el pasado 26 de septiembre no quieren pasar de ser los denunciantes de oficio de una pésima gestión administrativa por parte de un ¨mal gobierno criollo¨, cuando de lo que se trata es de defenestrar a una tiranía que ya no tiene mucho que envidiar a las del norte africano.

No le ha bastado a la MUD el tiempo de Hugo Chávez al mando, para certificar que su mucho o poco apoyo popular le resulta subalterno ante su real necesidad por mantener la obediencia general ante su ejercicio del poder.

¿Quién podría hoy, fundadamente argumentar en favor de la democratización de Túnez, Egipto o Zimbabue, por la sola aplicación de la vía electoral? ¿Por qué entonces la MUD, persiste en ese error si se trata de Venezuela?

Ninguna tiranía, ni tan siquiera la muy publicitada de Augusto Pinochet, cede el poder ante fuerzas políticas que estime como cualitativa y moralmente inferiores. Cuando pierden el poder político por vía electoral, es porque previamente habían perdido también ese otro poder: el de acobardar a los pueblos y a sus dirigentes.

No es el caso actual de Venezuela. Ni siquiera con motivo del 11 de abril nuestra dirigencia demócrata fue capaz de arriesgar lo necesario para merecer el poder, y como solo se defiende aquello que nos cuesta, para aquella ocasión la fuerza militar tomó su decisión. Ni que decir cuando el Paro Cívico Nacional o en los subsiguientes eventos electorales. Se ha ganado y no se ha cobrado. Ello por las mismas razones harto conocidas, las que acá dejo entrever.

Estamos a tiempo de evitar otro desastre, aun peor que los anteriores. Confundir el natural repudio popular en relación a una tiranía que ya supera la década, con la voluntad general de imponer la restauración constitucional, asumiendo con ello los riesgos de tal tratativa, más que un desatino nos parece felonía.

Para vencer y defenestrar por siempre al socialismo en gobierno, incluso por la vía electoral, primero hay que desmoralizarlo, acosarlo, hostigarlo, demostrándole a cada uno de los simpatizantes del tirano, la maldad insita en tal apoyo, y la inevitable responsabilidad moral de persistir en tal torpeza pudiendo eso sí, contribuir a la instauración de un verdadero Estado Democrático y Social de Derecho y de Justicia, como bien merece una sociedad de trabajo, ley y orden.

No debería quedar un solo lugar en este país donde algún socialista llegare a sentirse cómodo frente al vigente caos, si al tiempo hay demócratas pudiendo hacerle entender su muy grave error. Es el camino de lucha que aún esperamos nos muestre la tan publicitada MUD. ORA y LABORA.
caballeropercival@hotmail.com