miércoles, 1 de agosto de 2012

Ciudad El Tigre, sábado 28 de julio de 2012
Ronny Padrón.
Democracia Cristiana Hoy.

El 7-O: Cuestión ética, no numérica.

Lo decimos porque una vez más a lo largo de 13 años de socialismo tendremos la oportunidad de iniciar la restauración constitucional, y ello dependerá del factor ético por sobre el numérico- electoral. Veamos.

A la fecha presente, salvo un evento extraordinario como lo fue el ataque a las Torres Gemelas en 2001, o bien la explosión en la estación de trenes de Madrid en 2004, la victoria electoral del candidato presidencial demócrata será un hecho. Lo afirmamos en razón de irse cumpliendo todos y cada uno de los indicios característicos a tal resultado, en especial la propensión in crescendo del socialismo en gobierno por realizar una campaña electoral sin límites que hace incluso temer por la integridad física del abanderado demócrata.

Salvo los resultados de algunas encuestas de dudosa credibilidad en razón de históricos fallos, las calles de Venezuela brindan un mensaje muy claro a favor del cambio. Es entonces cuando emerge el problema de naturaleza ética. El régimen conoce muy bien del asunto: nuestra cultura de anti-valores, que sembrada por el Estado populista en tiempos de democracia, se profundizo hasta el desenfreno bajo el presente socialista.

Es la cultura que hace posible la indiferencia de tantos ante la tragedia que implica el socialismo en gobierno, siempre que ese Estado socialista le solvente sus necesidades básicas de alimento o vivienda, así fuere transitoriamente. Ni que decir si alcanza a brindarle un empleo de cierta estabilidad monetaria, verbigracia: en PDVSA. Ante ello existe una cultura de valores que nos indica la necesidad de rechazar a un gobierno responsable de la actual miseria venezolana, y que pretende continuar beneficiando a unos pocos, engañando con falsas promesas a muchos.

La misma cultura de ese ejército de asalariados, contratistas y militares del Estado socialista, venezolanos todos (no más de 4 millones) que prefieren continuar sosteniendo con su labor al régimen que ya hoy los esclaviza, al precio de un 15 y último. 15 y último que para los demás, ajenos al socialismo, en lugar de pago significa un costo, el costo que estamos pagando por esa cultura de antivalores.

Pero hay un camino. Ciertamente el venidero 7 de octubre todos los venezolanos adultos, aptos para sufragar, tienen la posibilidad real de vencer a esa cultura de los antivalores, practicando la fortaleza, virtud cardinal que conforme a la doctrina cristiana consiste en vencer el temor y huir de la temeridad. Vencer el temor, los que siendo asalariados del régimen sufren hoy el costo de perder la dignidad. Aquellos que armados y uniformados comprenden el precio a pagar si reprimen la voluntad popular de cambio expresado a través del voto. Valor que deben tener los beneficiarios de viviendas gratis, que al tiempo pierden el familiar que les acompañaría en el nuevo hogar, todo a causa del hampa reinante.

En fin, el precio a pagar por ser valientes ante ese evento electoral consiste en superar el tamaño de nuestros particulares temores. Pero de continuar aferrados a la cultura de los antivalores ésta terminará costándonos a todos, lo que nos distingue como personas: la libertad. ORA y LABORA.

caballeropercival@hotmail.com

miércoles, 25 de julio de 2012

Ciudad El Tigre, sábado 21 de julio de 2012.
Ronny Padrón.
Democracia Cristiana Hoy.

¿Cuánto vale un acuerdo del CNE socialista?

El título viene a cuento en razón a la diatriba política generada por la reciente firma del acuerdo propuesto por el Consejo Nacional Electoral (CNE), en especial la rúbrica correspondiente a los representantes del candidato de la unidad democrática.
Tal debate tiene lugar por el simple hecho de la nula credibilidad que los demócratas venezolanos otorgamos a un Poder Electoral al servicio de Hugo Chávez.

Cuando es pública, notoria y comunicacional la propensión socialista del Poder Electoral - el rector Vicente Díaz es sólo excepción que confirma la regla- de allí su innecesaria prueba, suscribir un acuerdo que exige de sus firmantes el compromiso de: ¨Actuar en estricto cumplimiento de la Constitución, las leyes, las normativas electorales que rigen el proceso electoral, "Reconocer los resultados emitidos por el Poder Electoral, única autoridad legítima y competente en la elección presidencial del 7 de octubre de 2012, los cuales son la expresión perfecta de la soberanía del pueblo venezolano, ejercido a través del sufragio", por solo mencionar dos de los cuatro puntos allí contemplados, sirve sólo para reiterar esa otra realidad que atormenta al régimen hoy: Su CNE socialista no tiene la autoridad moral para hacer respetar por sí mismo un resultado comicial en la elección presidencial.

Lo anterior es una tragedia comparable al tamaño de los abusos que a partir del 11 de abril de 2002 han cometido todas las autoridades del CNE en razón de complacer los delirios de poder del socialista Hugo Chávez. Llegó la hora en que la vida les pasa factura. Veamos.

Si bien es cierto que desde la ¨Masacre del Silencio¨ en 2002 hasta el presente han sido muchas las reformas implementadas por el socialismo en su Poder Electoral a objeto de brindar el indispensable ropaje democrático al régimen en gobierno, no lo es menos que la necesidad de imponerse en los eventos electorales clave ha hecho inocultable la parcialización del órgano comicial.

Sobremanera evidente el empleo indiscriminado de absolutamente todos los bienes del Estado con fines proselitistas, sin desdeñar el colosal gasto que en campaña electoral desarrolla el teniente coronel de marras cuando alguno de tales eventos resulta de su interés. Si a ello agregamos el inmoral chantaje desde otrora ejecutado contra todo aquel asalariado del Estado socialista, el silencio o la aquiescencia del CNE de Hugo Chávez nos hace comprender el porqué de su actual incapacidad moral.

Cuando un Poder Electoral resulta inepto en la praxis para regular siquiera ¨cadenas¨ y evitar que con ellas se promueva X candidatura directa o indirectamente; si no puede imponer el retiro de propaganda electoral de los edificios públicos y portales web oficiales, y menos aún de impedir la utilización de recursos públicos en la campaña electoral ¿cómo va a pretender respeto por la sola firma de un documento?

Porque resulta que conforme al ordenamiento jurídico nacional el sufragio es un derecho que se ejerce mediante votaciones libres, universales, directas y secretas, sólo así adquiere legitimidad, ello conforme a la Carta Magna en su artículo 63, principio éste casi calcado del artículo 21.3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, igualmente ley nacional que reza: ¨La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se expresará mediante elecciones auténticas que habrán de celebrarse periódicamente, por sufragio universal e igual y por voto secreto u otro procedimiento equivalente que garantice la libertad del voto.¨.

Los anteriores conceptos jurídicos tienen absoluta prelación por sobre los resultados electorales que pueda emitir una autoridad comicial con las características del CNE, de allí que el valor jurídico-político del mentado acuerdo tendrá por único fundamento la estricta sujeción del órgano comicial a lo que son sus competencias y deberes legales y constitucionales de acá al 7-O. De no hacerlo, no existirá acuerdo, proclama ni resolución suficientes para anular la cabal aplicación del muy constitucional artículo 350. ORA y LABORA.

caballeropercival@hotmail.com

miércoles, 18 de julio de 2012

Ciudad El Tigre, sábado 14 de julio de 2012
Ronny Padrón.

Democracia Cristiana Hoy.

Socialistas del CNE: sépanlo, ya crecimos.

¨La presidenta del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, informó la aprobación de un acuerdo que pondrán a disposición de las candidatas y los candidatos presidenciales, en el que se comprometan a actuar en estricto cumplimiento de las leyes que rigen el proceso electoral, a reconocer los resultados electorales emitidos por el Poder Electoral y a competir bajo un clima de respeto durante la campaña¨ Fuente: Sala de Prensa CNE. De ésta manera el Consejo Nacional Electoral de Hugo Chávez pretende neutralizar la muy razonable petición de acuerdo político presentado por el Comando Venezuela en el interés de evitar que el candidato presidencial socialista Hugo Chávez continuase abusando para su beneficio electoral, del cargo que ejerce ilegítimamente desde el 11 de abril de 2002.

Qué pretende hacernos creer el CNE de Hugo Chávez cuando se niega a regular las ¨cadenas¨ presidenciales destinadas a promover al candidato socialista. Ello sin mencionar la negativa del Poder Electoral de prohibir el uso de sitios oficiales, físicos o digitales para hacer propaganda comicial, dos de las peticiones más emblemáticas contenidas en el precitado acuerdo, para la consideración del ente comicial y la firma compromiso de todos los aspirantes a la silla presidencial.
Pero éste nuevo insulto a la inteligencia de la Venezuela democrática en modo alguno alcanza para desmoralizarnos, como tampoco lo han logrado las encuestas trucadas del socialismo; es que la realidad es necia y puede más que la mentira oficial. Resulta entonces pertinente ratificar algunos conceptos que parecieran olvidar desde las alturas del socialismo.

Para comenzar, desde el lado demócrata nadie se cree el cuento de que acá existe Estado Democrático y Social de Derecho y de Justicia, en los términos de la Carta Magna. Si en la etapa democrática, previa al ascenso del socialismo, el Estado de Derecho estaba seriamente comprometido y en razón de ello muchos caímos en la estafa electoral de Hugo Chávez, hoy día los vestigios de un régimen democrático de libertades constitucional sólo tienen razón de ser en la necesidad de Hugo Chávez por conservar la fachada democrática, única vía de hacer tolerable al socialismo ante la comunidad internacional de hoy día. De no ser por ello, hace rato los comicios en Venezuela serian émulo de los eventos electorales habituales en la Cuba castrista, de sólo un partido político legalmente aceptado, el partido comunista cubano.

Entonces, las actuales autoridades del Poder Electoral, y todos aquellos que lo han dirigido a partir del 11 de abril de 2002, deben tener muy claro que no pasaran ¨lisos¨ el juicio de la historia, necesario a la reconciliación nacional. Entendemos muy bien que sólo ante la fuerza popular que conforme a la Carta Magna lograremos desplegar el próximo 07 de octubre, ustedes aceptarían un triunfo del Comando Venezuela, no antes.

Igualmente pertinente clarificar lo que estimamos es la percepción del común de los demócratas venezolanos en relación a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y sus derivados: Milicia Bolivariana, Guardia Territorial y demás etcéteras. Desde hace mucho comprendimos que ésta es una fuerza militar al servicio exclusivo del socialismo, un hecho público, notorio y comunicacional. Su obligada participación en los comicios, eventos de naturaleza civil, los condena a nuestro eterno repudio, independientemente de que para el sufragio de octubre, alcanzaren a cumplir su deber constitucional permitiendo que la voluntad popular se manifieste libre a través del voto.

Una vez restaurada la constitucionalidad democrática, la FANB socialista debe dar paso a una Fuerza Armada Nacional en los términos de la Carta Magna, al servicio de los venezolanos, no sin antes un juicio justo para cada uno de quienes han integrado a ese, el principal órgano al servicio del régimen de facto hoy en gobierno. Es que sin justicia y verdad no habrá paz.

Establecidas las premisas sólo queda reiterar que 13 años de socialismo son demasiados y bien que vale la pena que todos los venezolanos zanjemos el abismo por la muy pacífica vía electoral. Aclarando sin embargo que no es esa la única vía constitucional que tiene éste pueblo vejado para recuperar su dignidad. ORA y LABORA.

caballeropercival@hotmail.com


miércoles, 11 de julio de 2012

Ciudad El Tigre, sábado 07 de julio de 2012
Ronny Padrón.

Democracia Cristiana Hoy.

Abajo la careta democrática del socialismo.

Se ha dicho hasta la saciedad pero no está demás reiterarlo: la fachada democrática constituye la única barrera que ha impedido al régimen socialista de Hugo Chávez exterminar completamente al Estado Social de Derecho y de Justicia consagrado en la Carta Magna venezolana, y la actual campaña presidencial así lo señala.

A la hora de escribir éstas líneas es noticia de primera plana la prohibición de facto que para marchar por la Parroquia la Vega, en Caracas, impuso la Policía Nacional Bolivariana al candidato demócrata unitario, fundamentándose para ello en ¨órdenes superiores¨ como es típico a una tiranía. Más allá del evidente temor por parte del régimen socialista ante el avance popular de la candidatura presidencial unitaria, lo anterior denota algo especialmente grave: el régimen comienza a abandonar las formas en medio de una campaña electoral.

Decimos grave por cuanto esa formalidad constituía garantía de sobrevivencia para los vestigios del Estado de Derecho en Venezuela, pero el abandono de aquella sólo augura la intención gubernamental de iniciar nueva etapa política: La tiranía formal. Éste tipo de gobiernos, nada extraños si hablamos de socialismo, a saber: el régimen de los hermanos Castro en la Cuba de hoy, supondría un muy distinto escenario pasados 13 años de mascarada demócrata.

Es el caso, que transitar hacia un régimen tiránico formal en las actuales circunstancias implica necesariamente el desconocimiento del resultado electoral previsto para el venidero 7 de octubre. Es así como se torna en razón existencial para la República, el clamar ante el mundo y cada día con mayor fuerza, acerca de lo que acá se va perfilando. Lo de hoy en la Vega puede ser el comienzo de una escalada de violencia institucional inédita, que haría nugatoria la campaña presidencial demócrata, ello en preparación de un evento electoral irregular, castrador del voto popular o bien de su legítimo resultado.

Como en tantas otras oportunidades, el socialismo acá gobernante sólo avanzará en la medida que no hallare fuerza política en disposición y capacidad de detenerle, pero siendo la fachada democrática el activo político que le ha granjeado tolerancia continental y mundial, al igual que a sus pares de Bolivia, Nicaragua, Ecuador y Argentina, es plausible mostrarle desde ya el costo de llegar a perderla. Más sombrío nuestro futuro si guardáramos cobarde silencio ante los presentes desafueros, dando a entender entonces que frente al 7-O podríamos ¨llegar a bailar al son que el socialismo nos toque¨. ORA y LABORA.

caballeropercival@hotmail.com

jueves, 28 de junio de 2012

Ciudad El Tigre, domingo 24 de junio de 2012
Ronny Padrón.

Democracia Cristiana Hoy.

Paraguay: un rotundo no al socialismo.

Efectivamente, la dirigencia demócrata de la República del Paraguay, a través de su Cámara del Senado, le cumplió a su pueblo. Defenestró al gobernante socialista Fernando Lugo, ex obispo, antiguo seguidor de la muy marxista Teología de la Liberación, antes que el mal desempeño en sus funciones presidenciales – rasgo típico del socialismo- causara mayores daños.

Tal como lo hizo su similar de Honduras el 28 de junio de 2009 y como nos corresponde a los venezolanos el venidero 07 de octubre, el liderazgo político acertó. Porque el meollo del asunto consiste en la necesidad existencial para la humanidad, de identificar al socialismo como uno de sus peores enemigos, doctrina política responsable de la mayor cantidad de asesinatos en la historia y que a pesar de ello cuenta aún con millones de adeptos en muchos casos ignorantes confesos de la realidad implícita en tal corriente del pensamiento político.

Es el caso, que todos los pueblos del mundo tienen derecho a la legítima defensa ante los agresores de la sociedad civil, y sin dudas el socialismo lo es, visto el devenir gubernativo de sus más destacados representantes: Lenin y Stalin en Rusia, Pol Pot en Camboya, Mao Zedong en China, Kim II sung en Corea del Norte, y más recientemente, Fidel Castro en Cuba y Hugo Chávez en Venezuela, todos con su particular aplicación del postulado socialista: Propiedad y gestión de los medios de producción por parte del colectivo, siempre bajo el espectro de la lucha de clases y la dictadura del proletariado.

Así lo señala el Catecismo de la Iglesia Católica en su canon 2265: ¨ La defensa del bien común exige colocar al agresor en la situación de no poder causar prejuicio. Por este motivo, los que tienen autoridad legítima tienen también el derecho de rechazar, incluso con el uso de las armas, a los agresores de la sociedad civil confiada a su responsabilidad¨.

De tal manera qué, tan válido resulta la vía institucional aplicada en las hermanas repúblicas de Paraguay y Honduras, como la que intentaremos el venidero 7-0 en Venezuela, a sabiendas que, sólo el interés de conservar la fachada democrática limita al régimen socialista acá gobernante en su afán totalitario y es allí donde se afinca nuestra oportunidad de ¨ganar y cobrar¨ sin necesidad de recurrir a otras vías no menos constitucionales pero sí menos pacíficas.

Sin embargo es menester que tengamos muy presente: El trabajo por la restauración constitucional en modo alguno se agota con la vía electoral. Lo evidenció recientemente la llamada ¨Primavera Árabe¨, cumplidas ciertas condiciones objetivas: 1) en caso de violaciones ciertas, graves y prolongadas de los derechos fundamentales; 2) después de haber agotado todos los otros recursos; 3) sin provocar desórdenes peores; 4) que haya esperanza fundada de éxito; 5) si es imposible prever razonablemente soluciones mejores, la resistencia a la opresión de quienes gobiernan podrá incluso recurrir legítimamente a las armas. Ello de conformidad con el prenombrado Catecismo de la Iglesia Católica en su canon 2243.

Nos lo dice también la Gaudium et spes única constitución pastoral del Concilio Vaticano II, en su temática sobre «la Iglesia en el mundo contemporáneo». «Cuando la autoridad pública, excediéndose en sus competencias, oprime a los ciudadanos, éstos no deben rechazar las exigencias objetivas del bien común; pero les es lícito defender sus derechos y los de sus conciudadanos contra el abuso de esta autoridad, guardando los límites que señala la ley natural y evangélica» (GS 74, 5).

En fin, sirva el ejemplo paraguayo como estímulo para otros tantos pueblos del mundo, sometidos bajo el yugo del socialismo y su utopía colectivista. Nunca es más justa una sociedad como cuando todos y cada uno de sus ciudadanos cuentan con la libertad para desarrollar todo su potencial sin más limitaciones que las derivadas de su personalidad, ni tan próspera si estos mismos individuos, responsable y libremente se constituyen en propietarios y administradores de los medios de producción. Ya el Estado tiene suficiente trabajo con dedicarse a gobernar, legislar y enjuiciar, siempre con miras al Bien Común. ORA y LABORA.

caballeropercival@hotmail.com

jueves, 7 de junio de 2012

Ciudad El Tigre, sábado 02 de junio de 2012
Ronny Padrón.

Democracia Cristiana Hoy.

Sin la fachada, le ganamos y cobramos.

No es cosa fácil vencer en elecciones a un tirano cuando se trata de uno de corte carismático. Porque un tirano ¨a secas¨ estilo Bashar Al Assad (el de Siria, para más señas) utiliza toda la estructura del Estado para imponerse fraudulentamente en cualquier votación y nadie se espanta cuando se le anuncia ganador, es el lógico resultado ante la violencia y el dinero aplicado sin límites desde el poder. Dicho círculo vicioso concluye sólo ante una rebelión popular.

Distinto el caso nuestro, nos tocó en suerte el carismático. El teniente coronel Hugo Chávez, con su especial capacidad para atraer y fascinar personas en pro de su ideario político: el socialismo, alcanzó un punto tal de dominio sobre Venezuela que la dirigencia política llamada a derrotarlo ha adoptado como estrategia ¨seguirle el juego¨.

Sobre ésta temática ha sido mucha la tinta empleada, no por ello esta demás profundizar en torno a las consecuencias de tal postura. Debemos precisar. Éste ¨seguirle el juego¨ lo circunscribimos a aquellos aspectos políticos álgidos donde la MUD se reconoce incapacitada para contradecir las absurdas tratativas de Hugo Chávez sin que tal objeción derivase en perjuicio electoral. Por ejemplo el tema de la salud de ese militar.

Una dirigencia política promedio, en cualquier parte del mundo, tomaría como su principal bandera electoral el examen clínico del prenombrado militar por parte de una junta médica ad hoc, suficiente como para determinar su capacidad mental y física de continuar al frente del Estado venezolano, todo ello conforme a la Carta Magna.

Muy por el contrario, la Mesa de la Unidad Democrática prefiere ¨pasar debajo de la mesa¨ en tan delicada cuestión ello por una evidente incapacidad para afrontar las consecuencias políticas de una diferente acción, so pena de continuar gobernados por quien a partir del 11 de abril de 2002 sólo a brindado muestras de ineptitud gubernativa ¿Qué podríamos esperar entonces del teniente coronel ante una dolencia médicamente grave?

Similar es la circunstancia que abate a nuestra MUD tratándose de la campaña ¨Don Regalón¨ adelantada por el socialismo en gobierno, eso sí en proporciones nunca vistas en el orbe. No es secreto para nadie, que ningún Estado en la historia de la humanidad ha tenido la capacidad de sufragar de manera sustentable todos los requerimientos materiales de sus pobladores. Porque no es esa la razón de ser de los Estados nacionales. Intentarlo siquiera sólo puede traer como consecuencia la ruina de ese Estado y con él la de toda una Nación. La grave crisis económica que actualmente padecen varios Estados europeos sólo en virtud de gastos públicos superiores a sus reales capacidades financieras puede servirnos de ejemplo. Sin embargo nuestra dirigencia demócrata se niega a repudiar públicamente tan gigantesca dilapidación de recursos, todo por carecer de una propuesta política de igual o mayor atractivo electoral. La hecatombe financiera del Estado venezolano ¨quedará para otro momento¨. Es decir ¨Chávez dio en el clavo¨.

En fin, un círculo vicioso nada fácil de romper, lo dijimos al inicio, pero no por ello daremos la espalda a la racionalidad, esa que nos llama a ¨arrancarle la fachada democrática¨ a éste régimen destructor, algo plausible con el lenguaje ordenado y prudente característico de nuestro candidato demócrata presidencial, estrategia adecuada para acabar de una buena vez con la farsa carismática gobernante y evitarle a Venezuela una debacle sistémica superior a la presente. ORA y LABORA.

caballeropercival@hotmail.com

jueves, 31 de mayo de 2012

Ciudad El Tigre, lunes 28 de mayo de 2012
Ronny Padrón.
Democracia Cristiana Hoy.

Un asunto de confianza.

Algo que se veía a venir. Una debilidad inherente al discurso electoral de nuestro candidato demócrata lo constituye ese interés en conciliar a todo evento que, ante el socialismo en campaña más temprano que tarde toparía con grandes obstáculos.

Lo vamos viendo las recientemente. El régimen en gobierno, carente de gestión que mostrar luego de 13 años, se ha dado a la tarea de intentar cambiar nuestra percepción de la realidad –obviamente nada sencillo- valiéndose para ello de absolutamente todos los recursos concebidos por el ser humano, desde la mentira más absurda hasta la encuesta más inexplicable; todo vale a la hora de confundir a una sociedad traumatizada por el galimatías socialista.

Lo anterior no tiene nada de extraño ni sorpresivo, conocidos como son los experimentos socialistas habidos en la historia de la humanidad, pero sí debemos llamar la atención en torno a la ineficiente respuesta que ante ello nos va brindando el Comando Venezuela. Tal carencia no es gratuita, es simple consecuencia de lo referido ab initio. Un discurso político que siempre ha buscado el congraciarse con todos, hoy nos luce impotente para hacer frente eficientemente a la ofensiva psicológica socialista, ello en virtud de un Comando Venezuela que aún se resiste a proclamar con propiedad la naturaleza perniciosa de una ideología capaz de corromper cualquier entidad humana si con ello lograre mantenerse en el poder, su desiderátum.

Es necesario que la candidatura demócrata presidencial acuse al régimen socialista en gobierno de lo que es: una representación de antivalores, dirigido a la esclavitud de los venezolanos, capaz para ello de dislocar cualquier imagen con miras al logro de un beneficio electoral, prevalido del patrimonio público sin mayor límite que la propia voluntad del teniente coronel Hugo Chávez.

Ante ello, nuestro Comando Venezuela sólo podrá hacerles frente con la mejor de las armas conocidas en la lucha política: ¨la verdad¨, esa verdad que nos permitirá superar los déficits dinerarios de campaña, las limitaciones en los mass media y las prohibiciones injustas del poder, y así ganar la principal de las batallas políticas ¨La batalla de las ideas¨.

Una vez que hagamos llegar a la mente y corazón de cada venezolano los valores sociales, económicos y políticos implícitos en el régimen democrático de libertades, en contraste al caos socialista de estos 13 años y su campaña falaz, la tramoya oficialista comenzará a jugar a nuestro favor.

Llamemos las cosas por su nombre, ocultar la vileza del régimen nos expone a que sean muchos compatriotas los que a falta de una alternativa suficientemente rotunda opten por permanecer al lado de un mal ya conocido. Es un asunto de confianza. ORA y LABORA.

caballeropercival@hotmail.com