jueves, 17 de abril de 2014

El Tigre, sábado 12 de abril de 2014
Ronny Padrón
Democracia Cristiana Hoy
El 11 de abril y la batalla de las ideas

Resulta un verdadero fracaso para la dirigencia demócrata criolla que luego de 12 años bajo tiranía socialista -formalmente iniciada el 11 de abril de 2002 con la llamada ¨Masacre del Silencio¨-  tantos venezolanos pongan en duda la imperiosa necesidad de salir del socialismo en gobierno para solo entonces restablecer la Constitución, hoy derogada de facto.

Lo anterior es una triste realidad, verificable a diario con el testimonio de tantos venezolanos demócratas que en medio del horror que significa el socialismo en gobierno, ese que nos mata de hambre, enfermedad o a través del hampa, continúan otorgándole un voto de confianza a tratativas  probadamente inocuas ante el régimen criminal, verbigracia: El diálogo político incondicional e ilimitado. Ello solo demuestra la imperiosa necesidad que tiene la dirigencia patriota de profundizar tanto en el discurso como en el mensaje respecto a la salida constitucional del régimen en gobierno,  cuestión existencial para cada venezolano, sin hacer concesiones discursivas frente a cualquier tratativa dirigida al sostenimiento del régimen, tal como acostumbra el colaboracionismo criollo,  hoy al descubierto.

El socialismo gobernante en Venezuela está doctrinariamente incapacitado para corregir la catástrofe que tuvo a bien provocar, tal como no le fue dado rectificar al régimen socialista de la Unión Soviética, como no lo harán los regímenes de Corea del Norte y de la Cuba castrista. Por el contrario, es de su esencia política esclavizar a sus pobladores, con violencia, hambre y enfermedad, a fin de garantizarse el poder, de allí que siempre la alternativa de esas naciones frente a la hecatombe estará en la salida, la salida del socialismo.

Por ende a partir de ahora será menester a la causa de la liberación nacional, no solo arreciar en el proceso de protesta pública, pacífica y no armada conforme a la Carta Magna, además tendremos que enfatizar en la divulgación de la misión, pues de lo contrario la restauración constitucional puede tardar más de lo necesario  a un costo humano ciertamente inaceptable. No debe quedar ningún venezolano demócrata indiferente a la protesta general o ajeno a la liberación nacional. Ayer fue ¡Ni Un Paso Atrás¡ hoy decimos ¨El que se cansa pierde¨, pero pronto gritaremos ¡ República de Venezuela¡ ORA y LABORA.



jueves, 10 de abril de 2014

El Tigre, sábado 05 de abril de 2014
Ronny Padrón
Democracia Cristiana Hoy
La violencia: instrumento del socialismo
Desde los inicios históricos de tan pérfida doctrina esta ha sido una de sus características, muy en consonancia con sus orígenes políticos: Recordemos que el socialismo es la etapa socio-política previa a la instauración de esa otra desgracia de la humanidad  llamada comunismo.

Lo anterior, son verdades históricas que la mafia socialista internacional pretende siempre ocultar o bien atenuar, con tan buenos resultados  que no solo en Venezuela el socialismo tiene cabida con su inherente saldo destructor. Pueblos hermanos como Bolivia, y Nicaragua van probando en distintas dosis el mismo veneno que ha mantenido en la esclavitud al pueblo cubano, ¨infierno¨ este  que pretenden para nuestra ¨Pequeña Venecia¨.

Pero como es obvio, mentiras de tal dimensión no tardan en develarse y ha sido ese el caso de la violencia politica del socialismo en nuestro país. Bastó que las fuerzas democráticas derribaran el muro de contención colaboracionista vigente desde 2003, - ese mismo que censuraba cualquier propuesta de cambio político distinto a la vía electoral ¨hecha en socialismo¨- para que el régimen en gobierno echara mano de su siguiente arma favorita luego del engaño: la violencia.

Ha sido una violencia politica desproporcionada la ejercida por el Estado socialista, solo comprensible entendiendo que se trata de un régimen esencialmente incapacitado para ceder posiciones  ante un adversario político, ya que hablamos de una doctrina cuyo desiderátum se basa en el poder absoluto ad infinitum, como lo certifica la historia de todos los gobiernos basados en el socialismo, cuyos líderes jamás ceden el poder voluntariamente.

Pero es el caso, que a la fecha presente en Venezuela, aquella constatación solo sirve de acicate para profundizar el vigente proceso de protesta política, pública, pacífica y no armada cuya pertinencia hoy más que nunca se funda en la razón como el medio de canalizar la necesidad de un cambio político, garantizando así la pronta salida constitucional del régimen en gobierno, algo sólo condicionado por el sostenimiento del rumbo presente. Veamos.

Esa  afirmación cuenta con un nuevo y rotundo basamento: ¨El estudio científico de Erica Chenoweth, doctora en Ciencias Políticas, profesora de la Escuela de Estudios Internacionales de la Universidad de Denver, EEUU, e investigadora del Instituto de la Paz (PRIO), en Oslo, Noruega. Considerada una experta en el estudio científico de insurgencias, tras analizar una larga data de todas las situaciones de calle en el mundo en las que, en el amplio lapso 1900-2006, grupos de al menos mil manifestantes buscaron un cambio de gobierno o liberación de un territorio, algo que nadie había investigado sistemáticamente. Pero en los 106 años comparados los resultados arrojaron, para su propia sorpresa, que numéricamente las campañas pacíficas de resistencia civil fueron doblemente más eficientes para lograr sus objetivos que las insurgencias violentas, incluso ante regímenes autoritarios con alto nivel de represión. El resultado fue su libro Why Civil Resistance Works: The Strategic Logic of Nonviolent Conflict (¿Por qué funciona la Resistencia civil? La estrategia lógica del conflicto no violento), coescrito con María J. Stephan, que les ha merecido varios premios y reconocimientos desde que lo editó la Universidad de Columbia en 2011¨. FUENTE: http://www.eluniversal.com/nacional-y-politica/140405/la-protesta-inclusiva-activa-y-pacifica-es-mas-exitosa

Decimos entonces que,  a partir del 12 de febrero del presente  año, gracias al liderazgo ejercido por el Movimiento Estudiantil, Leopoldo López, María Corina Machado, y otros conspicuos patriotas, la Venezuela democrática ha logrado superar los más grandes escollos que sustentaban  a esta tiranía, a saber: Primeramente el colaboracionismo criollo, siempre clamando por la paz de los esclavos para beneficio propio, y luego, esa actual falacia  llamada  ¨régimen constitucional socialista¨, derogada de facto desde el 11 de abril de 2002, todo por cuanto  ahora el socialismo en gobierno es solo una más de las tiranías en el concierto de las naciones.

Solo resta profundizar en el camino ya trazado, sumando  cada día más compatriotas a la protesta pacífica pero contundente en contra de la esclavitud socialista. Hecho esto ganaríamos  entonces la principal de las batallas: ¨La batalla de las ideas¨, lo demás se obtendrá  por añadidura. ¨El que se cansa, pierde¨. ORA y LABORA.








jueves, 3 de abril de 2014

El Tigre, viernes 28 de marzo de 2014
Ronny Padrón
Democracia Cristiana Hoy
Un alto, al colaboracionismo criollo

Si no fuera en razón del gran poder que ha demostrado tener el colaboracionismo en Venezuela durante estos 12 años de tiranía socialista, nos arriesgaríamos, haciendo caso omiso de esa grave traición. Pero ciertamente es el caso, que nuestra actual gesta por la liberación nacional estará en peligro de naufragar en tanto no confrontemos con eficiencia  las pretensiones  del colaboracionismo militante de la fecha presente.

Como es lógico, el colaboracionismo tiene gran capacidad de adaptación e incluso de mutación de allí su vigencia a lo largo de la historia, y en el caso de la Venezuela presente lo  que apenas en 2003 constituía su bandera principal: ¨La salida electoral incondicional, todo por la paz¨, hoy resulta demodé. A la hora de escribir estas líneas, los cabecillas del colaboracionismo criollo cuentan ya con otra prédica: ¨El diálogo incondicional, todo por la paz¨. Pero resulta  que hoy, a diferencia de 2003, aquellos venezolanos que nos consideramos patriotas y con algo de sano juicio, entendemos que la paz del colaboracionismo, es la paz sin libertad, es decir la esclavitud.

De allí qué, no resultará suficiente el permitir que estos aliados del esclavismo socialista  pretendan representar a este movimiento de liberación nacional, en diálogos ¨oficialistas¨ - a todo evento entendemos que de esas tertulias nada relevante a una Venezuela libre y democrática podrá emerger jamás -  pues solo aquellos líderes de la actual rebelión popular tendrían la autoridad moral suficiente como para ejercer tal representación, a saber: El Movimiento Estudiantil, Leopoldo López, Maria Corina Machado y algunos otros connotados patriotas de incuestionables méritos en estas horas aciagas; porque es necesario además, que esos pérfidos representantes del colaboracionismo militante, hoy prestos a ¨negociar¨ con la tiranía, la libertad de Venezuela, sientan desde ya el repudio popular de aquellos patriotas que no estamos dispuestos a tolerar una vez más sus deleznables trapisondas.

No señor. Ya es de por sí un absurdo, el tolerar siquiera la pretensión de mediar por parte de un organismo internacional certificadamente pro-socialista como la UNASUR, para que además vengan estos fanáticos locales de la paz de los esclavos a auto-nombrarse representantes demócratas con miras a sofocar un proceso de protestas dirigido a la liberación nacional, proceso político en el que ellos carecen de ascendente alguno, por el contrario, le adversan. ¿Entonces?

Llegó la hora de plantar cara al discurso del colaboracionismo socialista, pacifista en su forma, esclavista de fondo. Ningún pueblo en la historia de la humanidad alcanzó jamás su libertad y prosperidad sin antes ofrendar el trabajo, el dolor y el sacrificio de todos aquellos que demostraron con su  fe y obras ser sus verdaderos hijos  ¿Por qué Venezuela sería la excepción? ¨El que se cansa, pierde¨. ORA y LABORA.



jueves, 27 de marzo de 2014

El Tigre, sábado 22 de marzo de 2014
Ronny Padrón
Democracia Cristiana Hoy

Contra el socialismo no hay marcha atrás
Afortunadamente alcanzamos este punto antes que fuera demasiado tarde. Apenas iniciado el presente año entendíamos que la Venezuela democrática estaba embargada de un gran pesar al percibir de manera indubitable que la tiranía socialista en gobierno nos conducía hacia la esclavitud y la muerte a remedo de la isla-cárcel Cuba, sin que mediara resistencia democrática en contra.

Pero eso cambió. Hoy, gracias al esfuerzo y sacrificio del movimiento estudiantil y de connotados dirigentes políticos patriotas entre los que destacan Leopoldo López, hoy prisionero político y María Corina Machado, amenazada de prisión, nuestro país despertó del letargo en que nos había  hundido una dirigencia demócrata que plagada de traidores y colaboracionistas, desde el año 2003  nos llevaron a claudicar en la lucha por la democracia, perdida en la masacre del 11 de abril; pero pasados 11 largos años hemos retomado un proceso de liberación nacional que nunca debió interrumpirse.

Esa claudicación orquestada por una dirigencia cobarde y vende-patria, a lo largo de estos años presentó variados matices, que permitieron en su oportunidad el sostenimiento de un régimen tiránico carente de mérito y capacidad política propia. Esa tratativa inició como es sabido, con la aceptación en el 2003, de una salida electoral a la crisis iniciada el año anterior, que implicaba reglas comiciales inconstitucionales, adaptadas a las necesidades del régimen, vigentes en su esencia al día de hoy, que hacen imposible una victoria electoral demócrata en aquellos eventos  donde el socialismo en gobierno tenga crucial interés.

Si bien es cierto que el electoralismo y la aceptación de un CNE socialista constituyen emblema de la hegemonía oficial durante todos estos años, no lo es menos la destacada participación del colaboracionismo demócrata para el éxito de tal hegemonía. Tres eventos puntuales sirven para evidenciar tal afirmación, a saber: En primer lugar la imperdonable aceptación del referendo revocatorio presidencial del año 2004 en condiciones violatorias a las garantías electorales consagradas en la Constitución, bajo el insulso argumento de la imbatibilidad electoral de las fuerzas demócratas, como si los votos bastaran cuando el adversario es quien los cuenta.

Luego tenemos el absurdo de la inacción política en 2005 por parte del liderazgo demócrata de entonces, luego de la abstención electoral en las parlamentarias de aquel año, cuando ante la evidente carencia de respaldo electoral por parte del socialismo en gobierno, traducida en menos de un 20% de participación electoral, el liderazgo demócrata hizo mutis, oxigenando así a un régimen sin apoyo popular, cuando lo que procedía en sano juicio era el iniciar un proceso de protesta pública, pacífica y no armada exigiendo cuando menos un nuevo poder electoral que de conformidad con la Carta Magna realizase comicios generales.

Por último, consideramos que el ejemplo más rotundo del fracaso de una dirigencia cobarde y colaboracionista,  negada al necesario sacrificio que demanda la restauración de la democracia y la libertad en nuestro país, lo tenemos en razón de las presidenciales del 14 de abril de 2013. Frente al evidente fraude electoral, el liderazgo demócrata venezolano optó por la vía jurisdiccional para reclamar derechos que sólo mediante la protesta constitucional serían escuchados.

Como resultado de esa tragedia por episodios, plagada de traiciones, miseria moral y mucha cobardía, Venezuela transita hoy el camino que desde hace mucho debimos iniciar, doloroso aprendizaje de una gran lección: Contra el socialismo no hay marcha atrás. ORA y LABORA.


jueves, 20 de marzo de 2014

El Tigre, viernes 14 de marzo de 2014
Ronny Padrón
Democracia Cristiana Hoy
¿Será relevante la opinión socialista?
En las actuales circunstancias políticas de nuestro país, amenazados como estamos por el exterminio y la esclavitud al mejor estilo de la isla-cárcel Cuba, estimo que los patriotas venezolanos en modo alguno debemos conceder relevancia a las opiniones políticas que en torno a nuestra realidad  nacional tengan a bien expresar o manifestar los seguidores del socialismo, sean estos venezolanos o extranjeros. Veamos.

Lo anterior viene a cuento si entendemos que tan pérfida doctrina tiene como postulado la obtención de un fin (El poder político) sin importar los medios para ello empleados, en acomodaticia  réplica al pensamiento de Nicolás Maquiavelo. Partiendo de tal premisa es sencillo colegir que toda opinión y tratativa politica derivada de un socialista en modo alguno tendrá por norte la búsqueda de la verdad y menos aún el Bien Común nacional.

Como prueba de lo anterior recordemos los tan publicitados acuerdos suscritos a partir de la masacre del 11 de abril de 2002, formal inicio de la tiranía socialista en gobierno. Para tal ocasión el régimen, encabezado entonces por el teniente coronel Hugo Chávez, se valió una vez más de la metódica referida, ofreciendo salidas electorales a sabiendas que el grueso de nuestro liderazgo demócrata (Coordinadora Democrática) era filo-socialista al igual que  la  actual MUD lo que hizo posible un ciclo catastrófico de 12 años de tiranía bajo el signo electoral, matizado en mucho por la abundancia de ingresos petroleros que hacían posible una ficción de prosperidad.

Era obvio que pasado el tiempo, el caos generado por un gobierno socialista daría lugar a una reacción socio-política directamente proporcional como la actual, por parte de quienes podían: La mayoría patriota que anteponiendo sus deseos de libertad con dignidad  han pasado por sobre miedos, afiliaciones y compromisos particulares, para entonces ¨Constitución en mano¨ dar inicio al presente proceso de protestas políticas, públicas, pacíficas y no armadas, dirigidas a restaurar la vigencia constitucional.

Aclarado ese punto nos resultará más sencillo exponer el siguiente: El diálogo y la negociación política con la tiranía socialista en gobierno debe fundarse en la necesidad  de una transición, pero jamás en la continuidad del régimen.

La pertinencia de tal propuesta tiene asidero en la necesidad de hacer frente a una peligrosa consigna que avalada por interesados filo-socialistas y despistados de todo cuño, puja por hacerse un lugar. Dicha tratativa propugna que el restablecimiento del Estado Democrático y Social de Derecho y de Justicia, constitucional, en Venezuela, requiere de una convalidación politica suficiente, por parte de los socialistas venezolanos e incluso contar con la venia del socialismo internacional, entiéndase: ALBA, FORO DE SAO PAULO, y los hermanos Castro de Cuba. Como si no fuera precisamente a causa de todos esos factores actuando en correcta sinergia, que nuestra Patria Venezuela llegó a tal nivel de postración y miseria.  

No será precisamente de la mano del socialismo y sus seguidores, sino a pesar de ellos, como la República de Venezuela, con trabajo, ley y orden, recuperará su lugar en el concierto de las naciones libres y prósperas. ORA y LABORA.


jueves, 6 de marzo de 2014

El Tigre, lunes 03 de marzo de 2014
Ronny Padrón
Democracia Cristiana Hoy
Libertad: el  que se canse, la pierde

Lo anterior parafraseando a Leopoldo López, prisionero político, líder de la actual rebelión popular por mérito propio. Porque no tenemos alternativa: La libertad con dignidad para Venezuela, descansa en la continuidad del proceso de protestas políticas, públicas, pacíficas y no armadas, vigente,  si de veras pretendemos la restauración constitucional derogada de facto con la masacre del 11 de abril de 2002.

Porque a diferencia de lo ocurrido con motivo del histórico Paro Cívico Nacional (2002-2003) comprendimos en forma inequívoca el carácter indispensable de las manifestaciones públicas para el logro del objetivo constitucional. A semejanza de aquel evento, se escuchan voces genuflexas de quienes propugnan la vía del diálogo político como alternativa al vigente proceso de protestas a modo de alcanzar una paz sin libertad que es igual a esclavitud. Parecieran desconocer la naturaleza política del régimen en gobierno, o bien pretenden simularlo.

Para aclarar tan importantes conceptos, nada mejor que revisar en detalle la explicación que en tal sentido nos brindó recientemente Leopoldo López a través de su mensaje a la nación, leído públicamente por ese otro insigne patriota, hoy en la clandestinidad, Carlos Vecchio.

En primer término, vivimos bajo una dictadura, es decir un régimen político tiránico, donde el abuso o imposición en grado extraordinario de cualquier poder, fuerza o superioridad, es la regla del tirano gobernante, tal como lo ejemplifica la ¨reacción represiva criminal contra las protestas, un zarpazo a las libertades que no deja duda alguna¨.

En segundo lugar. ¨Debemos  mantenernos firmes con la protesta pacífica.  No hay ninguna razón para claudicar en nuestra lucha. No debemos rendirnos; debemos avanzar por los caídos, por los torturados, por los presos y por todo el pueblo de Venezuela…¨. Ello por cuanto este proceso de protestas pacíficas, cerradas como están los restantes mecanismos de cambio político, constituye la mejor aplicación del texto constitucional, adaptado a la vigente circunstancia.

Por ende, cualquier proceso de diálogo  solicitado por  un régimen político ilegítimo desde el 11 de abril de 2002,  no puede jamás plantearse como alternativa a la protesta pública vigente, por cuanto la restauración constitucional es un principio no negociable de allí que, viene a ser moralmente imperativo, que una tratativa de esa índole no altere un ápice en la dinámica de este proceso de rebelión popular.

A todo evento, como nos lo señala claramente Leopoldo López, un llamado a diálogo por parte de la tiranía gobernante solo puede ser respondido en el marco de una agenda de hechos concretos, que enmarcada en la Constitución y la justicia, consagre entre otras condiciones de previo cumplimiento a saber: la liberación de todos los presos políticos y el retorno de los exiliados,  justicia para los fallecidos por la represión y el abuso, la recomposición de los poderes públicos cuyos mandatos están vencidos, conforme a la Constitución,  la renuncia del actual encargado de la represión política del régimen el general Miguel Rodríguez Torres, y de la fiscal general del régimen Luisa Ortega Díaz.

Queda en manos del régimen socialista en gobierno, el participar de un proceso de transición política para Venezuela en el marco de la paz con justicia y perdón, o en su defecto dar pie a la continuación de esta rebelión popular basada en la protesta pacífica y constitucional, pero irreverente y contundente,  hasta el restablecimiento cabal del Estado Democrático y Social de Derecho y de Justicia, hoy derogado de facto. ORA y LABORA.






jueves, 27 de febrero de 2014

El Tigre, sábado 22 de febrero de 2014
Ronny Padrón
Democracia Cristiana Hoy
Sin protestas, aquí no habrá esperanza

La historia lo certifica, pero no está demás enfatizar sobre  la necesidad  de mantener el proceso de protestas políticas, públicas, pacíficas y no armadas, en contra del socialismo en gobierno  que siempre es tiranía, hasta alcanzar la restauración constitucional derogada de facto el 11 de abril de 2002.

Lo anterior viene a cuento en virtud del nuevo intento colaboracionista basado en ¨sentarse¨ a dialogar con el régimen socialista en gobierno, ilegítimo desde el 2002, para nuevamente legitimarle al tiempo de exigirle cumpla con sus competencias gubernativas en materia de seguridad, economía y salud, meta no alcanzada por el socialismo en 12 años de tiranía por su incapacidad  e indolencia, como si ahora pudiera.

Obviamente tan pérfida tratativa va a contracorriente del heroísmo mostrado por el movimiento estudiantil, por dirigentes nacionales patriotas como Leopoldo López (prisionero político) y María Corina Machado, entre  los miles de venezolanos que a partir del pasado 12 de febrero  con su valentía y arrojo continúan mostrando al mundo que este país no será esclavizado sin antes resistir. Y es precisamente  eso lo que persigue esta nueva traición colaboracionista: desmovilizar la protesta pública, y dejemos entonces de luchar por nuestra libertad y nuestra dignidad.

Sin embargo a diferencia del éxito alcanzado por el colaboracionismo a partir del RR de 2004, estafando a la Venezuela democrática con el electoralismo ad infinitum, hoy el colapso de la sociedad venezolana bajo el socialismo, en materia de economía, seguridad y salud por solo mencionar tres de los más destacados aspectos de esta tragedia, hacen imposible al colaboracionismo un avance como el acostumbrado.

El demócrata venezolano  promedio entiende a cabalidad que en tanto el socialismo se mantenga en gobierno, solo la muerte por hambre, enfermedad o a manos del hampa será el futuro que le espera a él y a su familia. E igualmente comprende que solo a través de un proceso de protestas públicas, continuo y generalizado como el iniciado a partir del 12 de febrero, este país tendrá esperanzas de libertad y prosperidad.

El precitado nivel de madurez politica va de la mano con la aceptación de las dolorosas consecuencias  inherentes a tan grave determinación, es decir el costo de la libertad. A la fecha presente alcanza ya una decena la cifra de compatriotas ¨caídos¨ en medio de esta noble cruzada. No dudamos en que seamos muchos más los que pasemos a engrosar tan terrible lista, nuevos mártires en la eterna lucha de la libertad contra las tiranías.

Por ello, ante cada nuevo amanecer en medio de este fragor tengámoslo muy presente: La vida solo tiene sentido con libertad y dignidad, y quienes la perdamos en pro de aquellas virtudes  ganaremos la gloria ante la Patria y la eternidad ante  Nuestro Señor. "Para el logro del triunfo siempre ha sido indispensable pasar por la senda de los sacrificios." Simón Bolívar (1783-1830). ORA y LABORA.