sábado, 31 de octubre de 2009

¿Es superable la pobreza?.

Chen Chi-Yi // ¿Es superable la pobreza?

La pregunta es pertinente; pero su respuesta es bastante ambigua, porque depende del éxito en las actuaciones sobre las variables causantes de ella. La pobreza generada por variables coyunturales, tales como las guerras, las calamidades naturales y los desaciertos políticos podría ser aliviada temporalmente con subsidios y ayudas.

Pero, la pobreza producida por las variables estructurales no es superable mediante políticas de subsidios o ayudas, corrientemente utilizados por los gobernantes "populistas", ya que repartiendo un ingreso anual per cápita de $365 no puede franquearse la línea de pobreza de un dólar por persona y por día.

Los especialistas en desarrollo coinciden en señalar que no es posible superar la pobreza estructural sin el crecimiento económico. Es decir, el éxito en la superación de la pobreza estructural depende del aumento gradual del ingreso de la población al pasar de un nivel inferior a un nivel superior y al distribuirlo con equidad.

Lo lógico es preguntar ¿Cuáles son las variables clave que permitan lograr este crecimiento gradual? En primer lugar, se debe contar con un gobierno dirigido por políticos convencidos de que la pobreza se supera sólo por el crecimiento económico. Sus estrategias y políticas de mayor relieve deberían ser: maximizar las inversiones productivas públicas y privadas, consolidar la confianza colectiva y garantizar la vigencia permanente de la seguridad jurídica.

Es imperativo que el Estado se sienta obligado a buscar la cooperación de todos los sectores de la sociedad, pues debe estar convencido de que el baseball se gana con el concurso de todos los jugadores comprometidos y no sólo del manager. En segundo lugar, es absolutamente indispensable incluir, en la estrategia para superar la pobreza estructural, el logro de pleno empleo asegurando un ingreso permanente a toda la población económicamente activa. Mantener o admitir la mitad de la fuerza laboral en una situación de "informalidad" o "marginalidad" (se debe redefinir el concepto de informalidad) es un hecho inaceptable y absurdo porque la falta de empleo remunerador es una de las causas principales de la pobreza.


En tercer lugar, la concentración de los esfuerzos en educación y formación de los recursos humanos debe ser otra estrategia permanente. Es decir, se debe capacitar a la población para el trabajo a través del mejoramiento y de la ampliación del sistema educativo a todos los niveles haciendo énfasis en las áreas técnico-profesionales.

Es sabio recordar que resulta más efectivo enseñarle al pueblo la técnica de pescar en lugar de regalarle el pescado. En cuarto lugar, la superación de la pobreza se aceleraría cuanto mayor fuera el número de personas que pongan en práctica los valores socio-culturales favorables al crecimiento económico.

Estos son principalmente: a) Alta propensión al trabajo, que consiste en realizar las tareas correspondientes a su rango o función con la debida diligencia evitando la actitud del esclavo. b) Alta propensión al ahorro y a la inversión, significa que se debe evitar el modelo de consumismo de los países ricos y conservar una parte del ingreso para acumular el capital social y para emprender, con creatividad, las actividades productivas que permitan generar ingresos adicionales. c) Alta propensión a comportarse con responsabilidad, implica cumplir las funciones y tareas con máxima diligencia y seriedad. d) Alta propensión a autosuperarse, estriba en conquistar el mayor bienestar con sus propios esfuerzos sin esperar el regalo del "Niño Jesús" o del "papá Estado".

La historia demuestra que no parece errónea la percepción de que la pobreza estructural sólo se supera a largo plazo produciendo más y distribuyendo mejor. Para que un ingreso per cápita anual de $1.000 alcance a $10.000 se necesita una tasa de crecimiento interanual continuo de 10% durante más de dos decenios (sin tomar en consideración el crecimiento demográfico). ¿Qué pasaría si dicha tasa es tan sólo de 5% interanual o igual a la tasa del crecimiento poblacional?


Las políticas de "misiones", de "becas" o de otras ayudas improvisadas son paños calientes a corto plazo; cuando se prolongan, no sólo no ayudan a superar la pobreza estructural, sino que corren el riesgo de generar un espíritu de dependencia destruyendo el valor indispensable de "autosuperación", la madre del progreso individual y colectivo. Chichen123@gmail.com

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